El mejor growth hacking de todos los tiempos

el mejor truco de growth hackingEste es el artículo número 12.432 sobre «Growth Hacking». Los he contado. Parece que no hay nada que guste más en el mundo del marketing que los trucos y consejos para atraer a miles de clientes nuevos.

Nos gusta mucho leer y compartir publicaciones con títulos como «Cómo Fulanito consiguió 124.891 clientes nuevos en 3 meses», o «Cómo Menganito subió en un 458 % sus visitas en 2 meses». Es comprensible. Como vendedores, somos curiosos y siempre queremos aprender cosas nuevas. Como seres humanos, queremos conseguir los mejores resultados sin esforzarnos mucho.

Sucede a menudo que este tipo de artículos resulta muy interesante, pero los métodos concretos no pueden aplicarse a la empresa propia. El sector propio puede funcionar de forma totalmente diferente. La solución no puede pasar por la mera «imitación». ¿Acaso la mayoría de estos trucos de posicionamiento no se basan en su carácter único?

Sin embargo, sí que hay una de estas estrategias que puede funcionar en cualquier sector y en cualquier empresa. Por ello es el mejor Growth Hacking de todos los tiempos. Es la quintaesencia de todos los artículos que se han escrito sobre la cuestión.

La mejor estrategia de Growth Hacking es ofrecer un producto que guste y que resuelva un problema.

No es ningún truco para aprovecharse del algoritmo de Instagram. No es ninguna estrategia para mejorar el posicionamiento en Google. No es ningún método para hacerse viral en YouTube. Si un producto no gusta o simplemente no ofrece nada nuevo, ni las mejores estrategias de marketing generarán nuevos clientes.

Veamos algunos ejemplos:

  • Airbnb triunfó con sencillas publicaciones en la web de anuncios norteamericana Craigslist porque su oferta era nueva y fascinante.
  • En su primera fase, el proveedor de correo electrónico Hotmail introdujo de forma automática en todos los mensajes que se mandaban algo como «Este mensaje de correo electrónico se ha enviado con Hotmail. Ábrase una cuenta gratis». Este sencillo mensaje ayudó a Hotmail a conseguir 12 millones de cuentas en poco tiempo, y contribuyó a la compra de Microsoft por 400 millones de dólares. Funcionó tan bien porque hacía posible que la gente se creara una cuenta de correo electrónico de forma inmediata y gratuita. Era algo poco habitual en aquel momento.
  • Dropbox pudo incrementar muy rápidamente su número de usuarios porque ofrecía una de las mejores soluciones de almacenamiento en la nube y porque implementó un servicio de referencias muy bueno: al recomendar su producto, recibes más espacio de almacenamiento para tu propia cuenta de Dropbox gratis, con lo que mejoras el servicio.

Cualquiera puede mencionar rápidamente un par de empresas o servicios que gustan. Un producto fantástico prácticamente se vende solo porque ofrece la solución perfecta a un problema determinado o porque ofrece justo el resultado que buscan los clientes.

¿Es adecuado el producto? En tal caso, el marketing será sencillo

Si puedes responder a estas tres preguntas, la parte más difícil ya la tienes resuelta:

  1. La oferta: ¿qué ofreces y en qué puedes ayudar?
  2. El grupo objetivo: ¿quién puede utilizar el producto?, ¿a quién quieres o deberías vendérselo?
  3. La plataforma: ¿dónde se encuentra tu grupo objetivo?

Utilizar la mejor «estrategia de Growth Hacking para Instagram» no aporta nada si el grupo objetivo que podría interesarse por tu producto no está en Instagram. Por eso tienes que responder justo a esas tres preguntas para conseguir con tu oferta el éxito deseado.

Si, por ejemplo, echamos un vistazo a las páginas de empresas «SaaS» de éxito como Proof, Sumo o Clickfunnels, advertiremos rápidamente que lo primero que ven los clientes es una gran promesa:

«Utiliza pruebas sociales para no dejar de disparar las conversiones de tu sitio web»

«Herramientas gratuitas para automatizar el crecimiento de tu web»

«Clickfunnels te ofrece TODO lo que necesitas para publicitar, vender y enviar tus productos por internet»

La promesa es la respuesta a la primera pregunta

Todo aquel que se sienta apelado es un cliente potencial en este caso, ya que posiblemente esperará que se le facilite el trabajo o la perspectiva de un mayor volumen de ventas. En este sentido, la promesa es esencial, ya que debe dirigirse al problema existente del cliente y a la vez mostrar cómo el producto resuelve este problema. Sin embargo, para que los clientes no se marchen tras una pequeña fase de prueba, no se debe «prometer demasiado».

Si el producto convence y, en el mejor de los casos, gusta mucho, esa persona interesada se convertirá en cliente fiel. Se lo contará a colegas, amigos y conocidos o, al menos, estará dispuesto a recomendar tu producto si se le consulta y, en algunos casos, si tiene algún aliciente, como lo que comentábamos de Dropbox. Así convertimos a un cliente nuevo en un fan que atraerá a otros clientes.

Growth Hacking para cualquier plataforma

Pero ¿cómo pueden conseguirse clientes interesados?

La respuesta se esconde en la tercera pregunta: «¿dónde se encuentra tu grupo objetivo?». Descubre qué plataforma o canales emplean tus clientes potenciales y quién tiene su atención ganada. Este es el punto de partida de tus actividades de marketing.

¿Sabes que tu grupo objetivo está activo en LinkedIn? Busca guías que expliquen cómo pueden conseguirse clientes a través de LinkedIn.

¿Tu grupo objetivo se encuentra en Instagram? Hazte con unas buenas prácticas para ganar seguidores o intenta captar su atención con anuncios.

¿Quieres despertar la atención de expertos de marketing? Descubre qué blogs para expertos se dedican a los temas que tienen que ver con tu producto y haz alguna contribución invitada o entrada patrocinada.

Conclusión

No existe ningún método de Growth Hacking o estrategia de marketing que haga triunfar de verdad a un producto malo o inútil. Detrás de todas las historias de éxito se encuentra algo que ha apasionado a las personas, o bien porque resuelve un problema existente (mejor que la competencia), o bien porque logra los resultados que promete, o bien porque es tan práctico e innovador que, como el primer iPhone 2007, atrae directamente a fieles fans.

Si consigues atraer la atención de tus clientes potenciales en el lugar adecuado, tu promesa les despierta la curiosidad y el producto los satisface y convence, no habrá nada que obstaculice tu camino hacia el éxito.

Corroborando tu promesa con opiniones de clientes este proceso funciona incluso mejor, ya que se abre una nueva vía para compartir experiencias positivas con otros clientes futuros.

Por todo ello, el mejor Growth Hacking es en realidad bastante simple: vende algo que la gente quiera y que guste.

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