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Cómo cambiar dominios sin perder potencia de SEO

Es posible que si te estás planteando cambiar el dominio de tu sitio web te preocupe perder el «valor de Google» de tu sitio web actual. Si apareces bastante alto en los resultados de búsqueda de Google con tus palabras clave principales, es normal que te muestres temeroso. Sin embargo, es posible hacerlo minimizando el «daño» en tu sitio web. En la publicación de hoy, analizaremos los pasos que tienes que dar para garantizar una transición fluida entre tu sitio actual y tu nuevo dominio.

Cambiar dominios sin perder la potencia de SEO¿Por qué cambiar de dominio?

Antes de estudiar las buenas prácticas para cambiar de dominio, hablemos en primer lugar sobre algunas de las razones por las que querrías hacerlo.

  • Has encontrado un dominio «mejor»: suena simple, pero a veces el dominio original no estaba disponible, por lo que tuviste que recurrir al plan B. Si de repente el nuevo sitio queda disponible, puede que quieras cambiarte. A fin de cuentas, un «.com» es mucho más fácil de recordar para los clientes que un «.net» o «.org».
  • Has cambiado el nombre de tu negocio: por la razón que sea, has decidido cambiar todo tu nombre de marca. Si este es el caso, está claro que tu sitio web necesitará también un nuevo dominio.
  • Quieres fusionar varios sitios en uno: puede ser que tengas varios sitios web que venden productos similares. Es posible que hayas comprado tu competencia. Por la razón que sea, puedes querer unir tus sitios web en uno.

Cómo cambiar un dominio

Ahora que tienes claro por qué quieres cambiar el dominio, echemos un vistazo a los pasos que tienes que dar para que la transición sea lo menos problemática posible.

Haz una copia de seguridad de tu sitio web antiguo

Lo primero es lo primero. Antes de hacer nada, asegúrate de hacer una copia de seguridad de tu sitio web original. Si falla algo durante la migración al nuevo dominio, tendrás esta copia de seguridad a la que recurrir mientras arreglas el problema del nuevo sitio.

Estudia y limpia el nuevo dominio

Comprar un nuevo dominio se parece un poco a comprarse un coche. Si has comprado los derechos de un dominio que ya estaba en uso, tendrás que asegurarte de que el anterior propietario no te está vendiendo «chatarra». ¿Cómo puede pasar esto con el dominio de un sitio web? Bueno, si Google lo había penalizado por tratar de sacar partido de su algoritmo (por ejemplo, con stuffing de palabras clave o con enlaces excesivos), estas sanciones podrían mantenerse.

Para comprobarlo, accede a las Webmaster Tools de Google y reclama desde allí tu nuevo dominio. Comprueba la página de Acciones manuales. Si no hay ningún problema, no tendrías que preocuparte por posibles penalizaciones pendientes. Sin embargo, si ves una acción manual, tendrás que hacer los cambios necesarios y enviar una solicitud de reconsideración. Una vez que se apruebe tu solicitud, podrás empezar a pasarte al nuevo dominio.

Audita tu sitio web antiguo

Antes de transferir nada a tu nuevo dominio, querrás tomar nota de las estadísticas más importantes de tu sitio antiguo. Contar con esta información te ayudará a medir el éxito de tu nuevo sitio web después de la migración.

A continuación, tienes que crear una lista de los enlaces entrantes a tu sitio web (un factor de SEO primordial). En las Webmaster Tools de Google puedes acceder al menú de «Tráfico de búsqueda» del lado izquierdo. A continuación, pincha en «Enlaces a tu sitio». Exporta la lista para poder guardarla.

Vuelve a visitar los mejores enlaces del listado. Querrás comprobar que los enlaces siguen funcionando y que las redirecciones 301 funcionan correctamente después de la transferencia al nuevo dominio (en el siguiente apartado hablaremos más de las redirecciones 301).

Genera redirecciones 301 para trasladar el tráfico a tu sitio nuevo

Las redirecciones 301 están pensadas para guiar a tus lectores desde una página de tu sitio web antiguo a su equivalente en el sitio nuevo. En otras palabras: si un usuario pincha en un enlace antiguo o escribe tu dirección web antigua, se le enviará al sitio nuevo automáticamente. Sin embargo, las redirecciones 301 no son solo para usuarios. También les dicen a los motores de búsqueda que hay una página que se ha trasladado permanentemente a un sitio nuevo y «enviarán» el crédito del enlace a la página nueva.

Si tienes previsto mantener la misma estructura en tu nuevo sitio web, seguramente lo mejor que puedes hacer es crear una redirección «comodín» en tu archivo htaccess. Esto básicamente añadirá redirecciones 301 a todas las URL del dominio antiguo y las transferirá a tu nuevo dominio con la misma URL. Si tienes pensado cambiar la estructura de tu sitio web, te recomendaría hacerlo unos meses después de la transferencia al nuevo dominio para darle a Google la oportunidad de comprender todos los cambios de tu sitio web.

Es aconsejable que te tomes tu tiempo y que compruebes que todas las redirecciones 301 funcionan correctamente. Que las redirecciones 301 funcionen es crucial para que este proceso sea lo más suave posible.

Informa a Google del cambio… oficialmente

En las Webmaster Tools de Google, pincha en el icono de la tuerca y después en el enlace «Cambio de dirección» (aquí tienes más información). Con esto informas a Google de que has cambiado oficialmente el nombre del dominio y de que se tiene que actualizar tu nuevo dominio en su sistema.

Compruébalo todo

Además de comprobar todas las redirecciones 301, también tienes que asegurarte de que no surja ningún error 404. Encontrarás muchas herramientas gratuitas en Internet que lo constatan (por ejemplo, deadlinkchecker o brokenlinkcheck), pero durante la primera semana siguiente a la migración, deberías comprobarlo cada día. Pasado este tiempo, compruébalo una vez a la semana durante el primer mes aproximadamente. Algunas de estas páginas de error tardan semanas en aparecer.

Cambia tus enlaces entrantes

¿Te acuerdas de ese listado que descargaste con los mejores enlaces internos? Bueno, todos tendrían que tener redirecciones 301, así que comprobarlos también es buena idea. Sin embargo, puede ser una buena ocasión para contactar con esos colegas de contenido. Si esas otras páginas web comparten tus enlaces, intenta contactar con ellas para que cambien manualmente los enlaces a tu nuevo dominio. Está claro que no todo el mundo tendrá tiempo para hacerlo, pero a muchos otros no les importará, ya que se hace con bastante rapidez.

Compensa el problema a corto plazo con una campaña de marketing

Es básicamente imposible no perder parte de tu fortaleza de SEO al migrar a un nuevo dominio, aunque solo sean «pérdidas» temporales. Los consejos recopilados aquí son buenas prácticas para minimizar «el daño». Por eso, no sería mala idea planificar una campaña de marketing paralela a la migración. Puede consistir en hacer un esfuerzo para conseguir enlaces con blogs invitados, el empuje de unas infografías o simplemente una campaña de anuncios para compensar parte del tráfico perdido.

Conclusión

Cambiar el dominio es una gran decisión para cualquier empresa, así que tómate tu tiempo cuando lo hagas y date tiempo para implementar los cambios. Al final, podría ser la decisión correcta para tu negocio, pero realmente irá mucho mejor con una planificación seria, una observación temprana y un mantenimiento coherente.

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